El pasado 29 de abril de 2015 nos dejaba una de las mujeres que más valor ha dado a la enfermería con sus teorías y aportaciones. Sí, la que fuera la primera presidenta de la NANDA nos dejó. Nos dejó un valiosísimo legado a la enfermería que seguramente el tiempo se encargará de apreciar en su justa medida.

Carme Espinosa, miembro de este humilde grupo que es @itcoib y amiga personal de Marjory Gordon, ha plasmado con su puño y letra unas palabras de recuerdo que queremos compartir con todos vosotros.

Va por ti Marjory. Gracias Carme por tus palabras.

 

In Memoriam, Marjory Gordon.

Houston 2012, Asamblea General NANDA-International, llevamos no-sé-cuántas horas discutiendo, hay que cambiar la definición del diagnostico enfermero para adecuarlo a los requisitos actuales de la enfermería y todo el mundo expresa su opinión… pero no nos ponemos de acuerdo…

Entonces ella se acerca por el pasillo, arrastra un carrito con una bombona de oxígeno y, escondidas entre sus gafas de mirar, las gafas que le aportan el oxígeno que aún le permiten asistir a estas reuniones que le gustan tanto. Físicamente hace tiempo que no está bien… se acerca al micrófono y con una voz clara, nos da su opinión, callamos… ¡eso es!

Su cuerpo puede estar enfermo, pero su mente no ha perdido ni pizca de su sagacidad, de su capacidad para ver claro donde los demás nos perdemos en disquisiciones que no consiguen acuerdos, porque no se centran en la esencia enfermera.

Marjory Gordon nos ha dejado, sabíamos que estaba enferma y que este momento estaba cercano, pero nos negábamos a creerlo y ahora nos cuesta aceptarlo.

Houston 2012, las sesiones científicas han acabado y ahora es el momento de la diversión, estamos en la cena que organiza la Fundación NANDA-I para recoger fondos que se usarán para financiar proyectos de investigación… Marjory no se lo perdería por nada del mundo… Está cansada, se le ve en la cara, sigue arrastrando el carrito y pone especial interés en que las gafas de oxígeno no se vean. Es muy “coqueta”…  se me acerca… “Carme, me han dicho que hago mala cara, ¿es cierto?” y yo que la conozco, le digo “nada que no solucione un poco de pintalabios”,  -“are you sure?”- “Absolutely”- le respondo, porque sé que no soportaría dar lástima, y entonces me mira con esa cara de niña traviesa que la hace parecer tan próxima, tan joven y tan humana.

Porque Marjory Gordon era así, una mujer completa, total, una profesional impresionante, con un cerebro fuera de lo común, capaz de hacernos comprender la esencia de la enfermería, porque ella vivía la esencia de la enfermería, de una manera tan sencilla y próxima…cuando hablabas con ella siempre te hacía sentir importante, como si realmente tu pensamiento fuese valioso, reflexionaba contigo, te llevaba de la mano por el pensamiento enfermero y nunca, nunca se ponía por encima de las personas que nos acercábamos a ella para comentarle nuestros proyectos, nuestras ideas, sino todo lo contrario.

Pero Marjory, también era una mujer divertida, amable, coqueta, muy presumida, que le gustaba estar elegante en todas las situaciones, que disfrutaba de la vida y de sus amigos hasta los últimos momentos…

Estaba escribiendo un libro, porque ella nunca se aferró al pasado, su pensamiento siempre miraba hacia el futuro, espero que algún día lo podamos leer, quien sabe lo que debía haber descubierto en estos últimos años de su vida…

Marjory, te queremos y ya te echamos de menos.

 

Carme Espinosa.